martes 10 de junio de 2008

Fútbol sin euforias

Este año tengo buenas vibraciones con la Eurocopa, buenas sensaciones, quizá no tanto como un presagio aunque sí una corazonada. Ni vamos de favoritos ni nos hemos creído que seamos los mejores. Será la crisis, pero lo cierto es que no se ve por las calles a la people con camisetas oficiales de nueva adquisición. Es que ni siquiera sé cómo es la nueva roja. Tenemos demasiados problemas como para andarnos con euforias ficticias. 

España arranca esta tarde contra Rusia y por primera vez en mucho tiempo la gente está convencida de que somos capaces de todo: de ganar, de empatar o de perder. Me gusta eso, porque pienso que tenemos equipo de sobra para aspirar a lo que sea. En el once titular hay mentalidad ganadora, y eso no siempre ha sido así. Ahora sólo tiene que ser contagiosa entre ellos. Esa falta de presión entre los chicos de Luis Aragonés, a los que nadie les exige nada, puede ser extraordinaria para hacerlos jugar bien de una vez por todas. Por primera vez la gente piensa que qué mas da caer en primera ronda si estamos condenados a no pasar de cuartos. Que de qué sirve llegar a las semifinales si te eliminan, que qué más da ser finalista si no acabas levantado la copa de campeón.
Me gusta esto. Disfruto con el fútbol y estoy ansiosa por ver a mis chicos, esas piernas, luchando por el balón. Me encanta el fútbol y adoro el gol, porque ya les dije una vez que el gol conduce a la victoria... y al torso desnudo. Aunque nos cueste una tarjeta amarilla.

1 comentarios:

Más claro, agua dijo...

Con nombres como "Casillas", "Reina" o "Torres", y teniendo como rival a Rusia, parecía como si fueramos a disputar un torneo de ajedrez...