Cuando mi padre decía que era aficionado, hablaba de flamenco. Un aficionado es algo más que un simple simpatizante del cante jondo, es un perfecto conocedor de la teoría con cierta soltura en la práctica, aunque sin deslindar nunca las tapias de la intimidad de los amigos. En el flamenco, un aficionado es lo que en cualquier otra disciplina se llamaría un experto.
El término alcanza, pues, su cénit en el cante jondo y mantiene cierto nivel de importancia en otros terrenos, como el taurino, donde el aficionado suele ser también un buen entendido. Pero a partir de ahí comienza una devaluación del "aficionado", que deriva en un simple espectador, ya sea del fútbol o del cine, pero que toca la sima de su nivel en las materias técnicas. Un aficionado a la medicina es, por lo general, un curandero, o sea la antítesis del médico. ¿Y qué decir del aficionado al urbanismo?.
Maribel Montaño, delegada de Cultura por enchufe del Ayuntamiento de Sevilla, no tuvo mejor ocurrencia que definirse como una "aficionada" al urbanismo. Y ese día no sólo se cerró la puerta para que el alcalde de la ciudad, Alfredo Sánchez Monteseirín, llevara a cabo su plan de nombrarla sustituta de Emilio Carrillo, sino que enfrentó al regidor a un sudoku imposible que ahora vislumbra solución. Aficionada al urbanismo, ¡qué salida! Discúlpenme, pero a mi juicio el más preclaro exponente de la afición a la materia en España es el célebre Juan Antonio Roca.
Claro, Montaño se veía ya de delegada de Urbanismo de Sevilla que, habiendo perdido varias elecciones en Carmona, es como llegar a Pontífice de Roma sin haberse ordenado sacerdote. Pero su declarada afición, en un momento de euforia personal, obligó a Monteseirín a descartarla, por lo que ha tenido que guardar en un cajón el plano de la isla del tesoro que tenía diseñado, en el que se incluía un claro golpe de efecto a José Antonio Viera que seguramente celebraría el pequeñito que más manda en Andalucía. Se ha puesto a improvisar, y de ahí que Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, otro aficionado al urbanismo pero sin declarar, no ha tenido más remedio que aceptar el área.
Las reticencias de Celis son sabidas, pero la razón que se esgrime no es cierta. Se dice que el concejal rehusaba Urbanismo por respeto a Carrillo, pero no. Por un lado, porque el área de Presidencia le deja mucho tiempo libre para otras tareas y, por otro, por cierto temor a la ejecutiva provincial. Mientras se impone el sentido único en la Ronda, Celis, que es el que más apoyos ha aportado al sector crítico del PSOE de Sevilla, empieza a jugar al doble sentido para soltar lastre y acercarse a la dirección provincial del partido, sabedor de que el alcalde tiene los días contados.
Monteseirín va a empezar a mover piezas en esta partida de ajedrez entre él y Viera, entre el grupo municipal y el partido, pero habrá que ver si osa amenazar el alfil Carrillo, una pieza esencial para la estrategia del enemigo. El alcalde juega con blancas, así que a ver cómo se le da el tablero. Lo mismo, hasta es aficionado.
miércoles 27 de agosto de 2008
Aficionados
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7 comentarios:
¿Un aficionado al urbanismo? Alfonsito Rodríguez. Sí el Gómez de Celis es el perfecto aficionado. Sin preparación, sin sentido de la responsabilidad, sin moral. Cuentan que en la sede del PSOE, el día que ganaron las municipales en 2003, entró en la sede puño en alto gritando "urbanismo", "urbanismo". Pero su amigo Alfredo no confió en él y prefirió para el puesto de delegado de Urbanismo al hombre más preparado de su candidatura, quizás el único con verdadera formación y preparación: Emilio Carrillo. Ahora, la dimisión de éste va a permitir que el ambicioso Alfosinto ocupe el cargo. Que Dios coja confesada a la ciudad de Sevilla. Es capaz de cualquier barbaridad.
Amiga Bruja, comparto lo que decís tú y la amiga Brócoli, al cien por cien... Pero por aclarar algo: imagino que lo que cuentas de que Alfonso Rodríguez Gómez de Celis entró puño en alto gritando urbanismo no era tanto por dirigirlo él, como que, por los resultados obtenidos, el PSOE iba a ser capaz de retener ese área, que hasta ese momento lo había venido manejando el PA.
Estoy de acuerdo totalmente con el comentario de "Bruja editora". "Alfonsito" como ella le llama es uno de los cánceres importantes que tiene el gobierno municipal. El principal, el primero de todos, es el incompetente Monteseirín. Principal responsable de los inútiles que tiene a su alrededor.
Mención especial también requieren "Tutankamón", la concejala de Fiestas Mayores (solo tiene fachada, por el volumen, y apariencia, cree ella que aparenta ser competente) y "Culo gordo",la delegada bautizada así por sus compañeros del Grupo Socialista, que no es capaz de distinguir entre un policía y un guardia civil. Y como no tenía bastante con todo esto, va "Alfredito" y pone a "Alfonsito" de delegado de Urbanismo. Tienen los mismos conocimientos (ninguno) y son iguales de soberbios, un auténtico peligro para la ciudad de Sevilla.
Muy bueno, Pajaritos14. Lo de Tutankamón Prieto es así. Recordar una de sus primeras ruedas de prensa nada más llegar al Ayuntamiento como delegada de Economía. Dijo que no podía responder a una pregunta de interés general porque le había concedido una entrevista a una periodista de ABC. Hasta la redactora se llevó las manos a la cabeza. Ahora mantiene el tipo gracias a su director de Área, periodista que parece que trabaja de bombero, siempre apagando fuegos, siempre arreglando las meteduras de pata de Doña Rosamar. Y de la comisaria Hernández, más de lo mismo. Incompetencia a raudales. Increíble que una persona con tan escasa preparación y formación llegue a concejal. Es un claro reflejo del poco nivel de la política sevillana.
Al amigo "convidado con el rostro de piedra" le quiero puntualizar que aunque lleva razón (los socialistas celebraban la recuperación del Área que da el poder real) Celis esperaba (estaba seguro) de su nombramiento como delegado de Urbanismo. Se lo decía todos los días a un amigo que tenemos en común. Un amigo que, por cierto, discrepa con mi opinión sobre la maldad e incacidad de este "politiquillo" al que en su partido empienzan a conocer de verdad.
Espero convenceros, aunque las unanimidades no me gustan y sí valoro y agradezco la crítica. Los insultos, los ignoro.
Saludos
Perdón, por lo de "politiquillo". Pero esa palabra se utiliza mucho en tu Grupo cuando se habla de algunos de sus concejales.
Ojalá pudieras convencernos a los que como yo te hemos sufrido en muchos actos. La prepotencia con la que miras a los periodistas y la soberbia con la que respondes pese a tu ignorancia nos han llevado a muchos y muchas (como decís estúpidamente en vuestros discursos) a considerarte un personaje siniestro de la política municipal.
Sobre lo de Urbanismo, ojalá lo hagas bien por el bien de la ciudad. Pero entre tu poca formación para el asunto y el listón tan alto que ha dejado tu "amigo" Emilio, no te auguro buenos días.
Señor Rodríbguez. Es difícil que convenzas a alguien. No te creen ni los pelotas que están a tu alrededor. Esos que están siempre dispuestos a reirte las gracias son los primeros que te critican. Y es lógico: son los que sufren más directamente tu incompetencia y ambición desmesurada. Pero se lo tienen que tragar para mantener su "echufado" puesto de trabajo. ¿Dónde estarían trabajando esos David, Ana, Daniel y tantos otros que conforman tu "corte"? Del Inem no pasaba más de uno.
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