jueves 25 de septiembre de 2008

Dimisión con truco

¿Dónde está el truco? La dimisión de Lolo Silva tiene que tener trampa, porque no es normal que un concejal del Ayuntamiento de Sevilla dimita así por las buenas, aceptando que enchufar a tu madre es motivo sobrado para hacer las maletas. Tal y como está la clase política en España, en Andalucía y en Sevilla, hay algo que me mosquea. ¿Cómo es que dimite un político acusado de enchufismo, pero niega el enchufismo? ¿Cómo es posible que presente una renuncia justificándola con algo tan inconsistente como esa persecución mediático-burguesa a la que ha aludido Silva? No me lo creo; aquí hay truco, señores. Bueno, una cosa sí hay que tiene su gracia: un profesor de Ideas Políticas que dimite entre sospechas de corrupción.

Este caso me reconcilia con la fe en la prensa. De nuevo han sido los periódicos –al principio Abc, aunque al final el determinante parece que ha sido El Mundo- los que han destapado las vergüenzas a un político que ha brillado por el escándalo: misteriosa esfumación de la cubierta de la Copa Davis, viajes de brigadistas a Cuba y a Venezuela, contratos a dedo a la empresa de un primo segundo suyo, contrato a su madre en la piscina de San Pablo, teléfono gratis a un dirigente del PCE y un largo etecé de asuntos de menor enjundia.
Cualquiera de esas polémicas previas habría justificado la dimisión de un político que se ha marchado justo ahora, después de los escándalos familiares. Por eso hay algo que me escama, que me mosquea. Y por eso más bien pienso que Silva se ha largado para tratar de conseguir que los periodistas se olviden de él y de su familia. Muerto el perro, se acabó la rabia.
La única explicación que hallo a la sorprendente marcha de Lolo Silva es que, más que una dimisión, es una huida. Tal vez piense que quitándose de en medio, apartándose de los focos, dentro de poco nadie recuerde que existe y se deje de indagar en los asuntos que lo han puesto en la picota. Sólo espero que la prensa libre (algún día les explicaré mi teoría de que, en realidad, no hay prensa libre sino periodistas comprometidos con la libertad) saque algún día a la luz la letra pequeña, minúscula, de esta renuncia y aclare las verdaderas razones –si es que las hay, por supuesto- de la dimisión de Lolo Silva, profesor de Ideas Políticas. ¡Qué fuerte!

2 comentarios:

MaeseRancio dijo...

Amén. Es lo que pienso sobre el tema: ha huído antes de que la cosa vaya incluso a mayores.

Un tipo muy particular: "antiimperialista yankee" hasta la médula, pero a la hora de aceptar invitaciones de Coca Cola para ir al Mundial o a la Eurocopa de gañote se traga sus principios. Ya lo dijo Marx (Groucho): "Estos son mis principios, si no les gusta, tengo otros"
Acoso a trabajadores es otro de los méritos que adornan su cv. En el caso, todavía no aclarado, de la cubierta de la Copa Davis, miró hacia abajo para buscar un cabeza de turco y cuando encontró a uno que no era del partido le endosó el muerto.

En fin, en pleno siglo XXI, que todavía haya comunistas en las instituciones me parece triste. Ya nos libramos de la extrema derecha hace tiempo. Cuando nos libremos de la extrema izquierda habremos dado un paso adelante muy importante.

Mefistófeles dijo...

Al menos dimite, con cual ó tal explicación. En Ceuta es que ni éso...
Saludos.

http://mefistoceuta.blogspot.com/2008/07/de-buena-tinta-s-que-el-sr_12.html