Se acerca el otoño y me siento bien. Atrás quedan muchas cosas, las mismas de siempre, o sea el sol, el calor, la arena y la sal. Siempre es el mismo mar de julio y agosto, la misma sombrilla, la misma toalla, siempre son los mismos domingueros los que me incordian. El verano siempre es igual. Yo prefiero mi rutina de siempre, la que acaba de empezar de nuevo. El éxito me huye y creo que me alegro.
miércoles 2 de septiembre de 2009
De nuevo
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3 comentarios:
Pues bienvenida a las barricadas, guapetona.
Ahí va un vodka con naranja y un chupetón
Que alegría volver a leerte.
Yo también prefiero la rutina. Odio el verano. Y además este año he tenido que pillar 15 días de vacas en pleno agosto, cosa que jamás he hecho y que me jode mucho.
prefiero pillarme las vacaciones en septiembre y disfrutar de ellas mientras casi todo el mundo está de vuelta al tajo.
El amigo Jon Ander te ha puesto la siguiente entrada a huevo, ¿no?
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