lunes 26 de octubre de 2009

Valiente alcalde

Lo dice Juan Ramón Troncoso, que hasta hace unos días ha sido alcalde de San Juan de Aznalfarache, y que ha dimitido envuelto en una marabunta de protestas de vecinos y funcionarios como nunca antes se había conocido. "Alfredo es el alcalde más valiente que Sevilla ha tenido", dice Troncoso, en un alarde de adulación al único crítico del PSOE que puede echarle una mano, llegado el caso. Pero habla sin pensar. Porque a ver, ¿cuántas veces ha cogido Alfredo el toro por los cuernos? Eso, ninguna.

Así que de alcalde valiente, nada. Porque un alcalde valiente es el que se pone al frente de su Ayuntamiento, con todos los vecinos detrás, y se planta ante Manuel Chaves, entonces, o José Antonio Griñán, ahora, o ante el mismísimo José Luis Rodríguez Zapatero y exige para su capital lo que merece y le corresponde por entidad, importancia e historia, sí, historia.
Un alcalde valiente es el que le canta la cuarenta al socio de gobierno que con poco más de 25.000 votos le manda lo que le place a él y a una ciudad de 700.000 habitantes.
Porque un alcalde valiente es el que se impone ante el poderoso, o sea al que manda en su partido, y defiende a capa y espada al ciudadano de a pie, con suerte trabajador. Y no al contrario, como viene siendo.
Un alcalde valiente habría levantado las alfombras cuando saltó el escándalo de los Bermejales, y después el de las facturas falsas de la Macarena, y luego el de los enchufados del IMD, y más tarde el de la desaparición de la cubierta de la Copa Davis, y entonces el de la madre del concejal enchufada, y además el de los viaje a tutiplén y siempre de gañote, y ahora el de Mercasevilla... Pero nada de eso hizo sino imponerle a sus vecinos decisiones chovinistas, cuando no putearlos -con perdón- como a los de Los Remedios a los que hubo un tiempo en que ni agua les daba.
Eso habría sido un alcalde valiente, pero eso servidora, en más de diez años que van, no lo ha visto por ningún lado. Así que de alcalde valiente, nada. En todo caso, valiente alcalde. Eso sí.